Gracias a todos por la buena onda y los comentarios! Como lo prometido es deuda, vamos a meter un poco de humor entre tanto sentimiento compartido de los primeros posteos. Para que nadie crea que esto es un homenaje a la psiquis.
El año del Conejo
Alguna vez, una amiga me dijo que tenía que ver qué animal era yo en el Horóscopo Chino, y me ayudo a buscar, recorriendo los viejos caminos de la sabiduría oriental o los sabios caminos que Ludovica Esquirru le clavó a sus lectores apropiándose de la cultura milenaria para editar libros y más libros sobre el tema.
Sea como sea, descubrimos esa vez que yo era: Conejo. No supe si ponerme orgulloso o triste, mis conocimientos del zodíaco no me permitían tal libertad como es el decir: “Sos un típico escorpiano, jodido y mentiroso”. Por suerte no soy adepto al Zodíaco, ni siquiera escorpiano, cosa que lo hace más llevadero porque siempre escuché que eran unos jodidos.
Pero debo admitirlo: soy Conejo. (Este es el momento donde una bella cantante y modelo italiana me canta una canzione del coniglio y yo renazco de mis cenizas.)
¡Este año vá a ser maravilloso! , me dicen. ¿Sos conejo? ¡ Qué bueno! me comentan, como si eso fuera la garantía del pasaje a la eternidad, mientras yo me veo más bien en una cacerola, con una mostacita de Dijon adobando mi humanidad, digo, mi “conejez” .
¡Los conejos de metal van a tener un año brutal! Mientras, me siento como el conejito de Duracell, color rosa chicle, envuelto en papel aluminio y temiendo que me confundan con el de Pascua y de chocolate para más datos.
Nunca supe de que se trataba el horóscopo chino, pero me temo que si ahondo en las cosas que voy viendo por la web, seguro que me separo: “Fertilidad y muchas parejas” “Te divertirás con todas ellas!” Wow! Nunca pensé que el destino me deparara algo así, asi que mejor le esquivo el bulto. Me imagino el año próximo (que seguro será del Dragón o de algún animalito mucho más fantástico que mi Bugs Bunny oriental) rodeado de conejitos de metal fruto de mi fertilidad anual e irresponsable.
Otra cosa que me enteré es que también puede ser uno Gato o Liebre, aparte de Conejo. ¡Hubieran avisado antes! Convengamos que el Gato tiene mucho más glamour y al menos una vida más licenciosa y menos reproductiva que la del conejito peludito.
O sea que a partir de ahora seré un Gato de metal, ese que mueve la patita y es de la abundancia, lo cual me dá más aspecto de adorno comprado en Montañeses y Juramento que de sabiduría milenaria china.
En fin como quieran llamarlo, aquí ha llegado el año del Conejo, no pensamos irnos, hasta que todas y cada una de Uds. se disfrace de conejita para convertirse alegóricamente en un homenaje a la cultura más antigua de la tierra.
Este es nuestro año, somos conejos, queremos conejear!
Este es nuestro año, somos conejos, queremos conejear!
Ni Hugh Heffner lo hubiera pensado mejor.
Buenas noches.
Según el horoscopo chino yo soy Dragón y el Conejo (entre otros) buscarán al Dragón para refugiarse y compartir sus cosas con él.Que afortudana soy!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarRaquelita: TODOS los animalitos y bichitos de este mundo quieren refugiarse en ti y compartirlo todo!!!!!!
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