Hoy desnudé el deseo de mirarte en primera persona
hoy dibujé dos veces más de lo recomendable la curva de tu
cadera
Y en medio de tanto desamparo, falta y descontento
retorné jadeando al hueco de tu espalda.
Por qué no decir que tu voz está sabiendo mis urgencias
de tener conformado ese mapa que pedías.
Flechas, direcciones, destinos y desatinos, no reparo en
gastos cuando voy a equivocarme
El arco de tu empeine es mi parábola perfecta, el fetiche
activo de mi raro devenir.
Miserias más, pobrezas menos, todos trazamos la misma curva
en la caída.
Y allí en el fondo de la historia nuestra, unos pocos caracteres
resumen lustros de espera,
Derraman previsión, miedo y malicia contenida, solamente por
no librar los labios a los besos,
al abrazo,
a la caricia,
a la piel más tersa del deseo.
A tu boca, que dibuja en mi perfil, siempre, otra amenaza.
Bellisimo!!
ResponderEliminarGracias Danu!!!
EliminarMuy bello poema, felicitaciones.
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